
GEBURAH es el Rigor de la Ley de la justicia, es el Buddhi, el Alma Espíritu, la Walkiria de la cual nos hablara ese insigne escritor Español Don Mario Roso de Luna, es la Bella Helena, etc SAW
Todo estudiante de la enseñanza gnóstica debe tener en cuenta que existen dos almas: la Divina y la Humana. Cada una se encuentra en situaciones y dimensiones diferentes. Para poder ubicarlas, debemos auxiliarnos, como lo hacen los cabalistas, con el Árbol Sephirótico.

Para una mayor comprensión, nos vamos a valer de la explicación del fundador del Movimiento Gnóstico, el V.M. Samael: en Geburah encontramos el Rigor de la Ley, pero también la nobleza del León; por ello, el Mundo Búdhico Intuicional es completamente solar.
TIPHERETH es el Esposo de la Esposa, el MANAS SUPERIOR de la Teosofía Oriental, que no es otra cosa sino el Alma Humana, el Causal. Es esa Alma que sufre y que da la parte muy humana en nosotros. Debemos distinguir entre lo que es el Alma Humana y Tiphereth en sí mismo. Es muy fácil confundir a Tiphereth con el Causal. El Cuerpo Causal viene a ser el Vehículo de Tiphereth.
El Matrimonio de Ginebra, la Divina Amazona, (el Alma Divina) con el Caballero, (el Alma Humana), es un evento maravilloso en el cual experimentamos una transformación radical, porque «el Buddhi es como un vaso de alabastro fino y transparente, dentro del cual arde la llama de Prajna (el Ser).” Los textos esotéricos Indostánicos mencionan constantemente a la famosa Trimurti: Atman-Buddhi-Manas. Esto es el Intimo con sus dos Almas, el Alma Espiritual (femenina) y el Alma Humana (masculina). EL Y ELLA, Buddhi y Manas, son las Almas Gemelas dentro de nosotros mismos (aunque el Animal Intelectual todavía no las tenga encarnadas), las dos Hijas adoradas de Atman. El Esposo y la Esposa Eternamente enamorados.
La Eterna Dama, el Alma Espíritu, exige siempre de su Caballero, el Alma Humana, todo género de inauditos sacrificios y prodigios de valor. El Animal Intelectual equivocadamente llamado Hombre, tiene encarnada dentro de sí mismo una fracción del Alma Humana. A tal fracción se le denomina «Esencia», en el Zen Nipón se le llama simplemente el «Budhata», es el Material Psíquico con el cual se puede y debe fabricar el alma. Lamentablemente la Esencia subyace en sueños dentro de ese abigarrado y grotesco conjunto de entidades sumergidas, tenebrosas, que constituyen el Ego, el Mí Mismo, el Sí Mismo. Empero tal Esencia es la materia prima para fabricar Alma, concepto éste, que desafortunadamente no ha sido todavía muy bien entendido.
El Mundo de Tiphereth es el Mundo de la Voluntad. EN ESE MUNDO SÓLO SE HACE LA VOLUNTAD DEL PADRE, ASÍ EN LOS CIELOS COMO EN LA TIERRA
Como podemos ver, de acuerdo con estas citas, el Alma Divina la ubicamos en el Sephiroth Geburah y al Alma Humana en Tiphereth. La porción de Alma Humana que poseemos está fraccionada entre los agregados psíquicos o yoes. También se nos explica en la enseñanza gnóstica que sólo tenemos un tres por ciento de conciencia libre, y es con ese porcentaje con el que tenemos que comenzar. Sin embargo, sólo logra ponerse en actividad cuando vivimos en el aquí y el ahora, mediante el recuerdo de sí y la autoobservación.
Porque en ese estado es cuando ese porcentaje se convierte en el observador, es la parte que se tiene que revolucionar para hacerse gurrera y salirse de todos los programas, sistemas y distractores que nos pone el mundo exterior, tomando en cuenta que todos esos programas, sistemas y distractores los ha creado el mismo ego y se alimentan de esa misma parte que los ha creado es por eso que lo principal es trabajar sobre la parte interna y eliminar esa parte egoica que es la que se identifica con esa parte exterior y con la parte ilusoria o proyecciones de la mente
Ese porcentaje de la esencia o conciencia con la ayuda de la Divina Madre es quien va liberando y acumulando más porcentaje de esencia formando un centro de gravedad permanente sin este centro de gravedad no se puede iniciar un trabajo ya que la manifestación de este centro es la continuidad de propósito y sin esa continuidad no se podría realizar ningún desarrollo interior simplemente porque no hay un responsable somos muchos yoes y ninguno es permanente, se podría iniciar una disciplina pero en cualquier momento se abandona por eso es muy raro el que logra realizar ese trabajo
Mientras el Alma Divina su función es mandar los impulsos del SER, en el árbol sephirotico el SER está ubicado en la esfera de Jesed, el SER tiene estás dos Almas y utiliza a la Humana para realizar esta misión en el mundo físico se puede decir que es la que más sufre aún que también cada proceso que pasa el Alma Humana aquí en el mundo físico repercute también en parte interna en el Alma Divina y también a nuestro SER Interior, nuestro Padre sabe todo lo que uno pasa aquí en el mundo físico y también lo que nos hace falta para nuestro avance espiritual
Todos los mitos relacionados con el príncipe que va en busca de su princesa o el guerrero que sortea y se enfrenta a toda clase de bestias y peligros, las odiseas, los laberintos etc aluden a esa travesía que tiene que pasar el Alma Humana para integrarse con el Alma Divina, cuando lo logra esas son las verdaderas fiestas del Alma, en las escrituras está alegorizada por las bodas del Alma, por las bodas de Canaán, que simboliza a esa unión del Alma Humana con el Alma Divina, en el cantar de los cantares también se refiere a esa unión.
Si nos fijamos en el árbol Sephirotico se divide en tres triángulos el primer triángulo de arriba hacia abajo está formado por keter, Jojmá y Biná el segundo por Jesed, Gevurá y Tiferet, el tercero por Hod, Netzaj, yesod y Maljut, dentro de la Kabala Maljut es un sefirot caído o densificación de yesod, si nos fijamos el primer triangulo no está hacia abajo apunta hacía arriba y los otros dos hacía abajo, en Maljut debe haber un retorno de la energía para evitar la dispersión, ese es uno de los objetivos de la ciencia de la meditación, respiración consciente y transmutación

Al realizar estos métodos el tercer triángulo se voltea hacia arriba y posteriormente se entrelaza formando la estrella de seis puntas también conocida como la estrella de Salomón o el Maguen David , tiene 6 puntas entré punta y punta 6 entradas, simbolizan los 12 signos del zodiaco 12 trabajos que el Alquimista tiene que realizar, Hércules realiza 12 trabajos
Esa es la estrella que Guía a los Reyes y Magos solo ellos pueden llegar a ese nacimiento segundo, obviamente al llegar a estas alturas estamos hablando de un Hombre Verdadero de un VM Maestro de Misterios Mayores que ostenta el báculo de poder y la espada flamigera, tiene potestad sobre el cielo y los infiernos, de ahí el símbolo del sello de Salomón y lo que el mito cuenta sobre sus poderes para construir el templo simbólico.
Obviamente a estás alturas se es un Alquimista alguien que está haciendo un trabajo de transmutación de la energía con su esposa, también en ese mito se cuenta que la decadencia del Rey Salomón se debió al adulterio y el ancia de riquezas, advertencia para el Alquimista y para todo aquel que elija este camino.
El lector que allá seguido estos temas de esta página desde el principio, se podría preguntar como puede ser que alguien que ya haya llegado a esas alturas pueda caer en eso, la respuesta es: entre más grandes son los poderes más grandes son las tentaciones, Jesús el Cristo tuvo las suyas en el desierto y cada iniciado tendrá las suyas, más hay que aclarar aún que a mucha gente no le guste, las escrituras no se pueden tomar de manera literal tiene niveles de interpretaciones por eso mismo Jesús el Cristo hablaba en parábolas, también hay niveles de compresión se necesita romper con muchos dogmas fanatismos para entender como se manejan las fuerzas opuestas llamadas Bien y Mal y como es que se neutralizan

Reflexión Final
La búsqueda del Alma Divina no es un viaje hacia algo externo, sino un retorno consciente hacia lo más profundo de nuestro propio Ser. Cada dificultad, cada prueba y cada lucha interior forman parte del camino que el Alma Humana debe recorrer para reencontrarse con su origen espiritual. Mientras permanezcamos identificados con nuestros defectos, deseos y temores, la voz del Ser apenas podrá ser escuchada; pero cuando aprendemos a vivir atentos, a observarnos y a trabajar sobre nosotros mismos, comenzamos a abrir el sendero que conduce a la unión de las dos almas.
La Gran Obra no consiste únicamente en adquirir conocimientos, sino en transformarnos interiormente. Sólo así el Alma Humana podrá reconocer a su eterna compañera, el Alma Divina, y participar conscientemente de esa unión sagrada que las tradiciones espirituales de todos los tiempos han simbolizado como las Bodas del Alma. Ese es el verdadero propósito del trabajo interior: regresar, mediante la conciencia y el sacrificio consciente, a la unidad con el Ser.



















