Etiqueta: Transmutación

  • El Alma Divina y el Alma Humana según la Gnosis: Geburah, Tiphereth y el Trabajo Interior

    Árbol sephirotico

    GEBURAH es el Rigor de la Ley de la justicia, es el Buddhi, el Alma Espíritu, la Walkiria de la cual nos hablara ese insigne escritor Español Don Mario Roso de Luna, es la Bella Helena, etc SAW

    Todo estudiante de la enseñanza gnóstica debe tener en cuenta que existen dos almas: la Divina y la Humana. Cada una se encuentra en situaciones y dimensiones diferentes. Para poder ubicarlas, debemos auxiliarnos, como lo hacen los cabalistas, con el Árbol Sephirótico.

    Árbol sephirotico

    Para una mayor comprensión, nos vamos a valer de la explicación del fundador del Movimiento Gnóstico, el V.M. Samael: en Geburah encontramos el Rigor de la Ley, pero también la nobleza del León; por ello, el Mundo Búdhico Intuicional es completamente solar.

    TIPHERETH es el Esposo de la Esposa, el MANAS SUPERIOR de la Teosofía Oriental, que no es otra cosa sino el Alma Humana, el Causal. Es esa Alma que sufre y que da la parte muy humana en nosotros. Debemos distinguir entre lo que es el Alma Humana y Tiphereth en sí mismo. Es muy fácil confundir a Tiphereth con el Causal. El Cuerpo Causal viene a ser el Vehículo de Tiphereth.

    El Matrimonio de Ginebra, la Divina Amazona, (el Alma Divina) con el Caballero, (el Alma Humana), es un evento maravilloso en el cual experimentamos una transformación radical, porque «el Buddhi es como un vaso de alabastro fino y transparente, dentro del cual arde la llama de Prajna (el Ser).” Los textos esotéricos Indostánicos mencionan constantemente a la famosa Trimurti: Atman-Buddhi-Manas. Esto es el Intimo con sus dos Almas, el Alma Espiritual (femenina) y el Alma Humana (masculina). EL Y ELLA, Buddhi y Manas, son las Almas Gemelas dentro de nosotros mismos (aunque el Animal Intelectual todavía no las tenga encarnadas), las dos Hijas adoradas de Atman. El Esposo y la Esposa Eternamente enamorados.

    La Eterna Dama, el Alma Espíritu, exige siempre de su Caballero, el Alma Humana, todo género de inauditos sacrificios y prodigios de valor. El Animal Intelectual equivocadamente llamado Hombre, tiene encarnada dentro de sí mismo una fracción del Alma Humana. A tal fracción se le denomina «Esencia», en el Zen Nipón se le llama simplemente el «Budhata», es el Material Psíquico con el cual se puede y debe fabricar el alma. Lamentablemente la Esencia subyace en sueños dentro de ese abigarrado y grotesco conjunto de entidades sumergidas, tenebrosas, que constituyen el Ego, el Mí Mismo, el Sí Mismo. Empero tal Esencia es la materia prima para fabricar Alma, concepto éste, que desafortunadamente no ha sido todavía muy bien entendido.

    El Mundo de Tiphereth es el Mundo de la Voluntad. EN ESE MUNDO SÓLO SE HACE LA VOLUNTAD DEL PADRE, ASÍ EN LOS CIELOS COMO EN LA TIERRA

    Como podemos ver, de acuerdo con estas citas, el Alma Divina la ubicamos en el Sephiroth Geburah y al Alma Humana en Tiphereth. La porción de Alma Humana que poseemos está fraccionada entre los agregados psíquicos o yoes. También se nos explica en la enseñanza gnóstica que sólo tenemos un tres por ciento de conciencia libre, y es con ese porcentaje con el que tenemos que comenzar. Sin embargo, sólo logra ponerse en actividad cuando vivimos en el aquí y el ahora, mediante el recuerdo de sí y la autoobservación.

    Porque en ese estado es cuando ese porcentaje se convierte en el observador, es la parte que se tiene que revolucionar para hacerse gurrera y salirse de todos los programas, sistemas y distractores que nos pone el mundo exterior, tomando en cuenta que todos esos programas, sistemas y distractores los ha creado el mismo ego y se alimentan de esa misma parte que los ha creado  es por eso que lo principal es trabajar sobre la parte interna y eliminar esa parte egoica que es la que se identifica con esa parte exterior y con la parte ilusoria o proyecciones de la mente

    Ese porcentaje de la esencia o conciencia con la ayuda de la Divina Madre es quien va liberando y acumulando más porcentaje de esencia formando un centro de gravedad permanente sin este centro de gravedad no se puede iniciar un trabajo  ya que la manifestación de este centro es la continuidad de propósito y sin esa continuidad no se podría realizar ningún desarrollo interior simplemente porque no hay un responsable somos muchos yoes y ninguno es permanente, se podría iniciar una disciplina pero en cualquier momento se abandona por eso es muy raro el que logra realizar ese trabajo

    Mientras el Alma Divina su función es mandar los impulsos del SER, en el árbol sephirotico el SER está ubicado en la esfera de Jesed, el SER tiene estás dos Almas y utiliza a la Humana para realizar esta misión en el mundo físico se puede decir que es la que más sufre aún que también cada proceso que pasa el Alma Humana aquí en el mundo físico repercute también en parte interna en el Alma Divina y también a nuestro SER Interior, nuestro Padre sabe todo lo que uno pasa aquí en el mundo físico y también lo que nos hace falta para nuestro avance espiritual

    Todos los mitos relacionados con el príncipe que va en busca de su princesa o el guerrero que  sortea y se enfrenta a toda clase de bestias y peligros, las odiseas, los laberintos etc  aluden a esa travesía que tiene que pasar el Alma Humana para integrarse con el Alma Divina, cuando lo logra esas son las verdaderas fiestas del  Alma, en las escrituras está alegorizada por las bodas  del Alma, por las bodas de Canaán, que simboliza a esa unión del Alma Humana con el Alma Divina, en el cantar de los cantares también se refiere a esa unión.

    Si  nos fijamos en el árbol Sephirotico se divide en tres triángulos  el primer triángulo de arriba hacia abajo está formado por keter, Jojmá y Biná el segundo por Jesed, Gevurá y  Tiferet, el tercero por Hod, Netzaj, yesod y Maljut,  dentro de la Kabala Maljut es un sefirot caído o densificación de yesod,  si nos fijamos el primer triangulo  no está hacia abajo apunta hacía arriba y los otros dos hacía abajo,  en Maljut debe haber un retorno de la energía para evitar la dispersión, ese es uno de los objetivos de la ciencia de la meditación, respiración consciente y transmutación

    Maguen David o  Estrella de Salomón

    Al realizar estos métodos el tercer triángulo se voltea hacia arriba y posteriormente se entrelaza formando la estrella de seis puntas también conocida como la estrella de Salomón o el Maguen David ,  tiene 6 puntas entré punta y punta 6 entradas, simbolizan los 12 signos del zodiaco 12 trabajos que el Alquimista tiene que realizar, Hércules realiza 12 trabajos

    Esa es la estrella que Guía a los Reyes y Magos solo ellos pueden llegar a ese nacimiento segundo, obviamente al llegar a estas alturas estamos hablando de un Hombre Verdadero de un VM Maestro de Misterios Mayores que ostenta el  báculo de poder y la espada flamigera,  tiene potestad sobre el cielo y los infiernos, de ahí el símbolo del sello de Salomón y lo que el mito cuenta sobre sus poderes para construir el templo simbólico.

    Obviamente a estás alturas se es un Alquimista alguien que está haciendo un trabajo de transmutación de la energía con su esposa, también en ese mito se cuenta que la decadencia del Rey Salomón se debió al adulterio y  el ancia de riquezas, advertencia  para el Alquimista y para todo aquel que elija este camino.

    El lector que allá seguido estos temas de esta página desde el principio, se podría preguntar como puede ser que alguien que ya haya llegado a esas alturas pueda caer en eso, la respuesta es: entre más grandes son los poderes más grandes son las tentaciones, Jesús el Cristo tuvo las suyas en el desierto y cada iniciado tendrá las suyas, más hay que aclarar  aún que a mucha gente no le guste,  las escrituras no se pueden tomar de manera literal tiene niveles de interpretaciones por eso mismo Jesús el Cristo hablaba en parábolas, también hay niveles de compresión se necesita romper con muchos dogmas fanatismos para entender como se manejan las fuerzas opuestas llamadas Bien y Mal y como es que  se neutralizan

    Mago y Alquimista

    Reflexión Final


    La búsqueda del Alma Divina no es un viaje hacia algo externo, sino un retorno consciente hacia lo más profundo de nuestro propio Ser. Cada dificultad, cada prueba y cada lucha interior forman parte del camino que el Alma Humana debe recorrer para reencontrarse con su origen espiritual. Mientras permanezcamos identificados con nuestros defectos, deseos y temores, la voz del Ser apenas podrá ser escuchada; pero cuando aprendemos a vivir atentos, a observarnos y a trabajar sobre nosotros mismos, comenzamos a abrir el sendero que conduce a la unión de las dos almas.
    La Gran Obra no consiste únicamente en adquirir conocimientos, sino en transformarnos interiormente. Sólo así el Alma Humana podrá reconocer a su eterna compañera, el Alma Divina, y participar conscientemente de esa unión sagrada que las tradiciones espirituales de todos los tiempos han simbolizado como las Bodas del Alma. Ese es el verdadero propósito del trabajo interior: regresar, mediante la conciencia y el sacrificio consciente, a la unidad con el Ser.

  • ¿Como Se Desarrolla El Alma Humana?

    Creo en el bautismo de la sabiduría, la cual realiza el milagro de hacernos humanos.

    Monolito Maya de copan hace alusión a un Maestro Maya de misterios mayores que cristalizo su Alma es el rostro  entre sus manos

    Alma  y  Conciencia

    Lo primero es tener bien definido cómo funcionan estos dos aspectos:

    El Alma es el conjunto de virtudes con las cuales se reviste el Ser; también puede definirse como el prisma donde se refleja la Luz del Ser.

    La Conciencia es la luz, la capacidad de percibir y comprender.

    Estos dos aspectos están intrínsecamente relacionados. Para una mayor comprensión, vamos a citar al fundador del Movimiento Gnóstico, el V.M. Samael Aun Weor:

    «Indubitablemente es urgente comprender la necesidad de cristalizar en nosotros eso que se llama Alma. Jesús el Cristo dijo: «En paciencia poseeréis vuestras almas». Mas, ante todo, conviene entender qué cosa es eso que se llama Alma. Ciertamente he de decirles que el Alma es un conjunto de Leyes, Principios, Virtudes y Poderes. Las gentes poseen la Esencia, el material psíquico para fabricar Alma, mas no poseen todavía el Alma.

    Obviamente, quien quiera poseer eso que normalmente se denomina Alma deberá desintegrar los elementos psíquicos indeseables que en nuestro interior cargamos: ira, codicia, lujuria, envidia, orgullo, etc.

    En cuanto a la Esencia, es lo más digno y decente que tenemos en nuestro interior; es la mismísima Conciencia. Incuestionablemente se encuentra enfrascada entre múltiples agregados psicológicos, procesándose en virtud de su propio condicionamiento.

    La Conciencia en cada uno de ustedes duerme terriblemente. ¿Por qué? Porque se procesa en virtud de su propio embotellamiento; entonces se halla en estado de hipnosis y eso no se puede negar.

    Y en cuanto al Alma en sí misma, ¿han logrado acaso cristalizarla? Si dijera que no tienen ustedes un Alma Inmortal, estaría mintiendo. Obviamente, cada uno de ustedes tiene su Alma Inmortal, pero no la posee.

    Uno podría tener un bello diamante guardado en alguna caja de seguridad; posiblemente gozaría pensando que tiene tal joya, pero si estuviese empeñada, no la poseería. Sabría que la tiene, pero también sabría que en verdad no la posee.

    Muchas veces alguien recibe una bella herencia; sabe que la tiene, pero una cosa es tenerla y otra poseerla.

    El Alma de nosotros, ¿dónde está? Viaja por la Vía Láctea, se mueve por toda esta galaxia, mas ustedes que están sentados aquí no la poseen. Saben que la tienen, pero una cosa es saber que se tiene y otra muy distinta es poseerla.

    Así que vale la pena poseerla. Pero, ¿cómo llegaría uno a poseer su Alma? Desintegrando definitivamente los agregados psicológicos, porque el Alma y los agregados son incompatibles; son como el aceite y el agua, no pueden mezclarse.»

    Hemos expuesto la explicación que nos brinda el fundador del Movimiento Gnóstico. Vale la pena estudiar y reflexionar profundamente sobre esta enseñanza para comprender con claridad estos conceptos, ya que constituyen una base fundamental dentro de la doctrina gnóstica.

    Reflexionando sobre estos puntos, debe quedar claro que mientras el Alma no sea poseída es como si no se tuviese. Mientras no exista un centro de gravedad permanente que la atraiga y cristalice, esa Alma continuará moviéndose por la galaxia.

    La Esencia es precisamente ese aspecto que sirve de atracción y cristalización para el Alma. Para lograrlo es necesario desintegrar el yo psicológico y, de esta manera, ir liberando el porcentaje de Conciencia atrapado en cada agregado psicológico. Cada porcentaje de Conciencia liberado se acumula y forma ese centro de gravedad permanente que sirve para la cristalización del Alma.

    Dios como Madre es Amor

    El Trabajo con la Divina Madre

    La Divina Madre es la parte femenina de Dios. Dios, como Padre, es Sabiduría; y como Madre, es Amor. Sabiduría y Amor son los aspectos fundamentales que se necesitan para la eliminación de los agregados psicológicos.

    De ahí debe surgir nuestra filosofía de vida: Filo-Amor y Sophia-Sabiduría. Esta filosofía, a su vez, nace de la comprensión.

    Cuando uno comprende un agregado psicológico a través de las circunstancias de la vida y mediante la observación interior, puede eliminarlo con la ayuda de la Divina Madre.

    Ella es un poder superior a la mente, una fuerza flamígera capaz de desintegrar esa falsa creación psicológica y liberar la Conciencia.

    Pero, ¿qué se necesita para realizar este trabajo con Ella?

    Primero que nada, la integración consciente con esa fuerza divina. Nadie puede trabajar con una fuerza que no conoce ni comprende. Esta integración se consigue mediante la meditación profunda y la oración dirigida a nuestra Divina Madre particular. Posteriormente, ese vínculo permite realizar un trabajo mucho más profundo  para  posteriormente pasar a la parte sexual y trabajar sobre la eliminación de los agregados psicológicos.

    Así es como se llega a poseer el Alma y a convertirse en un hombre o una mujer verdaderamente realizados, en el sentido más completo y trascendente de la palabra.

    Reflexión Final

    El desarrollo del Alma no es cuestión de creencias ni de teorías intelectuales; es el resultado de un trabajo consciente, constante y profundo sobre sí mismo. Cada defecto eliminado libera una porción de Conciencia y acerca al ser humano a su verdadera naturaleza espiritual.

    Que estas enseñanzas nos inspiren a observarnos con sinceridad, a comprender nuestros errores y a trabajar diariamente por nuestra transformación interior. Solo así podremos avanzar hacia la cristalización del Alma y el despertar de la Conciencia.

    En el próximo tema profundizaremos en otros aspectos fundamentales del trabajo interior, continuando este maravilloso camino de autoconocimiento y desarrollo espiritual.


  • LA CREACIÓN DE LOS CUERPOS INTERNOS

    COMO ES ARRIBA ES ABAJO

    Desde tiempos antiguos, diversas tradiciones han enseñado que el ser humano posee dentro de sí el potencial de una transformación interior. La alquimia sagrada representa precisamente ese proceso: la creación consciente del hombre interior, el retorno hacia su origen espiritual y el despertar de las facultades superiores del Ser

    EL GÉNESIS INTERIOR

    γενεσις (génesis), la cual alude a origen, surgimiento o nacimiento. Tiene relación directa con el verbo griego γιγνεσθαι (gignesthai) entendido como nacer.y Genes de génos (γένος) significa raza, que proviene de la palabra gignomai (γίγνομαι), que significa engendrar, convertirse

    Después de estas aclaraciones semanticas para entender mejor lo que aquí vamos a decir, relacionado precisamente con engendrar y convertirse, así como esa energía en sus múltiples desdoblamientos creo el universo con sus estrellas, planetas, leyes, el reino mineral, vegetal, animal y humano, también se depósito dentro del ser humano para proseguir su creación el Génesis ya no hacía lo externo sino en lo interno de cada persona (el retorno )para ello el ser humano debe conocer la ciencia de la transformación o dicho de otra manera la transmutación o alquimia sagrada

    LA CIENCIA DE LA ALQUIMIA

    Lo que la Inteligencia Suprema hizo en grande en el universo, también el hombre lo tiene que hacer en lo individual; por eso se le dotó de esa energía creadora. Así como se creó el macrocosmos, también debe crearse el microcosmos interior.
    La palabra Génesis proviene del griego γενεσις (génesis), que significa origen, surgimiento o nacimiento. Tiene relación con el verbo γιγνεσθαι (gignesthai), entendido como nacer o llegar a ser. Asimismo, genes proviene de γένος (génos), relacionado con linaje, generación o engendramiento.
    Estas raíces nos ayudan a comprender el sentido profundo de este tema: engendrar y convertirse.
    La energía creadora de la Inteligencia Suprema, en sus múltiples desdoblamientos, dio origen al universo con sus galaxias, estrellas, planetas, leyes y reinos de la naturaleza. Sin embargo, ese poder creador no quedó únicamente manifestado en el cosmos exterior, sino que también descendió y se depositó dentro de cada ser humano.
    Por ello, el hombre lleva en sí mismo el potencial de continuar la obra de la creación, no ya hacia lo externo, sino hacia el interior de su propia conciencia. Ese es el verdadero Génesis interior: el nacimiento del hombre espiritual dentro del hombre terrenal.

    LA CIENCIA DE LA TRANSFORMACIÓN

    Para lograr esa transformación, el ser humano necesita conocer la ciencia de la transmutación o alquimia sagrada.
    La alquimia es la ciencia que busca transformar una sustancia de un estado inferior a uno superior. Antiguamente, el alquimista utilizaba un laboratorio con herramientas, fórmulas y elementos como el fuego, el aire, el agua y la tierra.
    Sin embargo, la verdadera alquimia también existe dentro del ser humano.
    El hombre y la mujer poseen en sí mismos ese laboratorio viviente: el cuerpo físico, el cual contiene los elementos necesarios para la transformación interior. Pero existe un elemento fundamental que no puede manifestarse de manera aislada: el matraz.
    La palabra matraz guarda relación simbólica con matriz, pues ambos representan el recipiente donde se gesta una creación. Dentro de la alquimia humana, ese matraz únicamente puede formarse mediante la unión del varón y la hembra, cuando ambos se integran desde la energía sexual creadora.
    Es precisamente en esa unión donde se constituye el “recipiente alquímico” necesario para la gestación de fuerzas y transformaciones superiores.
    En ese acto se produce un intercambio de energías y sustancias sutiles, generando combinaciones y cristalizaciones más elevadas, teniendo como fundamento principal el amor, la unión y la integración consciente.

    EL TRABAJO INTERIOR

    Así como el alquimista de laboratorio necesita controlar cuidadosamente los elementos, el ser humano también debe aprender el dominio de sí mismo.
    El fuego simboliza las emociones.
    El aire representa la mente.
    El agua corresponde a las energías emocionales y creadoras.
    La tierra simboliza el cuerpo físico.
    El equilibrio de estos elementos constituye toda una ciencia de transformación interior.
    La verdadera alquimia no consiste únicamente en teorías o símbolos, sino en un trabajo consciente y disciplinado sobre uno mismo

    EL SIGNIFICADO DE LOS RITUALES

    Los auténticos rituales de las antiguas escuelas iniciáticas representan simbólicamente ese trabajo alquímico.
    El templo simboliza el cuerpo humano, mientras que cada utensilio, cada movimiento y cada acto ritual representa fuerzas y enseñanzas dirigidas a la conciencia.
    Con el paso del tiempo, gran parte de ese conocimiento se perdió o fue malinterpretado. Por ello, muchas personas consideran los rituales como simples actos de idolatría, sin comprender su significado profundo y científico.
    También es importante reconocer el papel fundamental de la mujer dentro de estos procesos. En muchas tradiciones antiguas, lo femenino ocupaba un lugar sagrado y esencial dentro de la obra alquímica. Sin embargo, con el tiempo, numerosas instituciones fueron relegando y menospreciando ese principio femenino debido a la ignorancia y a intereses egoístas.

    LOS CUERPOS EXISTENCIALES SUPERIORES DEL SER

    interior?
    Según estas enseñanzas, el objetivo es la creación de los cuerpos existenciales superiores del Ser: el cuerpo vital, astral, mental y causal.
    Así como el cuerpo físico nos permite movernos en el mundo material, estos vehículos superiores permitirían al ser humano desenvolverse conscientemente en dimensiones más elevadas de la existencia.
    Además, dichos cuerpos actuarían como auténticas vasijas capaces de recibir y soportar las altas vibraciones del Ser. Los cuerpos imperfectos o “lunares”, junto con el cuerpo físico ordinario, no podrían resistir plenamente esas energías superiores debido a sus limitaciones e imperfecciones.
    Por ello, la alquimia interior busca preparar al ser humano para una transformación profunda de su conciencia y de su propia naturaleza.

    REFLEXIÓN FINAL

    La verdadera alquimia no consiste únicamente en transformar metales, sino en transformar la conciencia humana.
    El propósito final de este trabajo interior sería el retorno del ser humano hacia su origen espiritual, desarrollando dentro de sí las capacidades necesarias para comprender dimensiones más profundas de la existencia.
    Gracias por acompañarnos hasta aquí.
    Los esperamos en el próximo artículo.

  • EL DESARROLLO INTERIOR

    LO QUE PRIMERO DEBEMOS CONOCER

    Lo primero que debemos conocer es nuestra construcción interna: con qué facultades contamos, cuáles nos faltan desarrollar y cuáles debemos crear. También debemos conocer cuál es el material y la metodología que vamos a aplicar para la Gran Obra, de la cual hablaban los alquimistas y que cita Hermes Trismegisto en su Tabla de Esmeralda.

    LA MATERIA PRIMA DE LA GRAN OBRA
    Así como todo ser humano que viene a este mundo a través de una energía, la mayoría no le da la importancia ni el respeto que debería tener, debido a la ignorancia y a la falta de conciencia despierta. Sin embargo, es la energía que mueve todo, tanto en el universo como en el mismo ser humano. Es adaptable en sus múltiples formas y constituye el principio de todo lo que existe.
    En el ser humano la conocemos como la energía creadora (semen). Los grandes sabios alquimistas y los grandes místicos de todas las latitudes del mundo le tenían respeto y veneración.
    Sabían que dentro de ese Ens Seminis se encontraba el Ens Virtutis (entidad de poder). En la naturaleza, en la savia de las plantas y los árboles, es el éter; en los soles, el plasma; en el Ayurveda, el Akasha, etcétera

    LA CIENCIA PARA LOS SABIOS ALQUIMISTAS
    La ciencia para los sabios alquimistas consistía en saber obtenerlo y trabajar con él. Los grandes sabios de todas las latitudes del mundo sabían que, como origen de todo, ahí se encuentran contenidos el agua y el fuego. Decían: “El agua y el fuego pueden ayudar al hombre o destruirlo; todo depende del uso que haga de ellos”.
    Jesús decía que hay que nacer de nuevo del agua y del fuego (Espíritu). El fuego de Prometeo, en la mitología griega —cuando roba el fuego a los dioses para entregárselo a los hombres— encierra el misterio de ese fuego interior.

    LA CONSTiTUCION INTERNA Y LA CONFUSIÓN

    Se dice que el ser humano es séptuple y que tiene siete cuerpos llamados: físico, vital o etérico, astral, mental, causal, alma y espíritu. Cada uno se desenvuelve dentro de su propia dimensión. Hasta ahí vamos bien.
    El detalle es que no se nos dice que solo contamos plenamente con el cuerpo físico, y que los otros cuerpos internos todavía no los hemos creado; únicamente poseemos sus correspondientes estados embrionarios. Por ello, no podemos afirmar que somos ciudadanos competentes en esas dimensiones como lo somos aquí, en el mundo físico.
    Es necesario tener en cuenta que los cuerpos vital, astral, mental y causal no tienen una consistencia definida; son fantasmales y están regidos por la luna. Es decir, son lunares e inconscientes, y están más en conexión con las infradimensiones. De ahí provienen los sueños sin cordura, pasionales, bestiales y las llamadas pesadillas.
    Ahí solo puede expresarse el yo psicológico: la pereza, el orgullo, la codicia, la ira, la lujuria, la gula, la envidia y todos sus derivados, que en conjunto constituyen el ego.

    Las experiencias místicas y los chispazos de conciencia

    Se podrán preguntar: ¿y aquellas experiencias agradables, místicas y lúcidas que de repente experimentamos?
    Pues son chispazos de conciencia.
    ¿Qué queremos decir con esto? Sencillamente que, cuando por unos instantes la esencia se escapa del ego, tiene la oportunidad de experimentar las dimensiones superiores. En ocasiones, nuestro Ser nos da ese regalo con la intención de que nos demos cuenta de que tenemos la conciencia dormida y nazca en nosotros el anhelo de despertarla.
    Es así como saboreamos por unos instantes la verdadera dicha y felicidad de las dimensiones superiores, comprendiendo por experiencia propia que no solo existe el mundo tridimensional en el que nos encontramos físicamente.
    Estas experiencias normalmente se dan en momentos especiales: durante la meditación, en los sueños o incluso caminando por un parque, un bosque o algún lugar arqueológico. En esos instantes, la esencia o conciencia logra estar presente fuera del ego, y sentimos inspiración y una profunda compenetración con el lugar donde nos encontramos.
    Son momentos breves, sí, pero imposibles de olvidar

    .
    Te agradecemos que hayas llegado hasta aquí y te invitamos a seguir el próximo artículo. Recomendamos reflexionar en cada contenido.
    Hasta pronto.