LA CREACIÓN DE LOS CUERPOS INTERNOS

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COMO ES ARRIBA ES ABAJO

Desde tiempos antiguos, diversas tradiciones han enseñado que el ser humano posee dentro de sí el potencial de una transformación interior. La alquimia sagrada representa precisamente ese proceso: la creación consciente del hombre interior, el retorno hacia su origen espiritual y el despertar de las facultades superiores del Ser

EL GÉNESIS INTERIOR

γενεσις (génesis), la cual alude a origen, surgimiento o nacimiento. Tiene relación directa con el verbo griego γιγνεσθαι (gignesthai) entendido como nacer.y Genes de génos (γένος) significa raza, que proviene de la palabra gignomai (γίγνομαι), que significa engendrar, convertirse

Después de estas aclaraciones semanticas para entender mejor lo que aquí vamos a decir, relacionado precisamente con engendrar y convertirse, así como esa energía en sus múltiples desdoblamientos creo el universo con sus estrellas, planetas, leyes, el reino mineral, vegetal, animal y humano, también se depósito dentro del ser humano para proseguir su creación el Génesis ya no hacía lo externo sino en lo interno de cada persona (el retorno )para ello el ser humano debe conocer la ciencia de la transformación o dicho de otra manera la transmutación o alquimia sagrada

LA CIENCIA DE LA ALQUIMIA

Lo que la Inteligencia Suprema hizo en grande en el universo, también el hombre lo tiene que hacer en lo individual; por eso se le dotó de esa energía creadora. Así como se creó el macrocosmos, también debe crearse el microcosmos interior.
La palabra Génesis proviene del griego γενεσις (génesis), que significa origen, surgimiento o nacimiento. Tiene relación con el verbo γιγνεσθαι (gignesthai), entendido como nacer o llegar a ser. Asimismo, genes proviene de γένος (génos), relacionado con linaje, generación o engendramiento.
Estas raíces nos ayudan a comprender el sentido profundo de este tema: engendrar y convertirse.
La energía creadora de la Inteligencia Suprema, en sus múltiples desdoblamientos, dio origen al universo con sus galaxias, estrellas, planetas, leyes y reinos de la naturaleza. Sin embargo, ese poder creador no quedó únicamente manifestado en el cosmos exterior, sino que también descendió y se depositó dentro de cada ser humano.
Por ello, el hombre lleva en sí mismo el potencial de continuar la obra de la creación, no ya hacia lo externo, sino hacia el interior de su propia conciencia. Ese es el verdadero Génesis interior: el nacimiento del hombre espiritual dentro del hombre terrenal.

LA CIENCIA DE LA TRANSFORMACIÓN

Para lograr esa transformación, el ser humano necesita conocer la ciencia de la transmutación o alquimia sagrada.
La alquimia es la ciencia que busca transformar una sustancia de un estado inferior a uno superior. Antiguamente, el alquimista utilizaba un laboratorio con herramientas, fórmulas y elementos como el fuego, el aire, el agua y la tierra.
Sin embargo, la verdadera alquimia también existe dentro del ser humano.
El hombre y la mujer poseen en sí mismos ese laboratorio viviente: el cuerpo físico, el cual contiene los elementos necesarios para la transformación interior. Pero existe un elemento fundamental que no puede manifestarse de manera aislada: el matraz.
La palabra matraz guarda relación simbólica con matriz, pues ambos representan el recipiente donde se gesta una creación. Dentro de la alquimia humana, ese matraz únicamente puede formarse mediante la unión del varón y la hembra, cuando ambos se integran desde la energía sexual creadora.
Es precisamente en esa unión donde se constituye el “recipiente alquímico” necesario para la gestación de fuerzas y transformaciones superiores.
En ese acto se produce un intercambio de energías y sustancias sutiles, generando combinaciones y cristalizaciones más elevadas, teniendo como fundamento principal el amor, la unión y la integración consciente.

EL TRABAJO INTERIOR

Así como el alquimista de laboratorio necesita controlar cuidadosamente los elementos, el ser humano también debe aprender el dominio de sí mismo.
El fuego simboliza las emociones.
El aire representa la mente.
El agua corresponde a las energías emocionales y creadoras.
La tierra simboliza el cuerpo físico.
El equilibrio de estos elementos constituye toda una ciencia de transformación interior.
La verdadera alquimia no consiste únicamente en teorías o símbolos, sino en un trabajo consciente y disciplinado sobre uno mismo

EL SIGNIFICADO DE LOS RITUALES

Los auténticos rituales de las antiguas escuelas iniciáticas representan simbólicamente ese trabajo alquímico.
El templo simboliza el cuerpo humano, mientras que cada utensilio, cada movimiento y cada acto ritual representa fuerzas y enseñanzas dirigidas a la conciencia.
Con el paso del tiempo, gran parte de ese conocimiento se perdió o fue malinterpretado. Por ello, muchas personas consideran los rituales como simples actos de idolatría, sin comprender su significado profundo y científico.
También es importante reconocer el papel fundamental de la mujer dentro de estos procesos. En muchas tradiciones antiguas, lo femenino ocupaba un lugar sagrado y esencial dentro de la obra alquímica. Sin embargo, con el tiempo, numerosas instituciones fueron relegando y menospreciando ese principio femenino debido a la ignorancia y a intereses egoístas.

LOS CUERPOS EXISTENCIALES SUPERIORES DEL SER

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Según estas enseñanzas, el objetivo es la creación de los cuerpos existenciales superiores del Ser: el cuerpo vital, astral, mental y causal.
Así como el cuerpo físico nos permite movernos en el mundo material, estos vehículos superiores permitirían al ser humano desenvolverse conscientemente en dimensiones más elevadas de la existencia.
Además, dichos cuerpos actuarían como auténticas vasijas capaces de recibir y soportar las altas vibraciones del Ser. Los cuerpos imperfectos o “lunares”, junto con el cuerpo físico ordinario, no podrían resistir plenamente esas energías superiores debido a sus limitaciones e imperfecciones.
Por ello, la alquimia interior busca preparar al ser humano para una transformación profunda de su conciencia y de su propia naturaleza.

REFLEXIÓN FINAL

La verdadera alquimia no consiste únicamente en transformar metales, sino en transformar la conciencia humana.
El propósito final de este trabajo interior sería el retorno del ser humano hacia su origen espiritual, desarrollando dentro de sí las capacidades necesarias para comprender dimensiones más profundas de la existencia.
Gracias por acompañarnos hasta aquí.
Los esperamos en el próximo artículo.

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